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La dificultad principal para mí es querer atrapar lo que se puede extraer como universal de unas experiencias que abordan lo particular. Y no solo lo particular, sino lo particular del que se ha extraído el sentido, quedando un trazo, un gesto, como la sonrisa del gato Cheshire, último vestigio, resto de un recorrido. Lo incurable, ahora puesto al servicio de la clínica en su caso, o al menos de la satisfacción donde antes causaba sufrimiento.

El recorrido comienza con la “Proposición del 67” donde Lacan habla del psicoanalista de la Escuela y actualmente tiene su punto más elaborado en la noción de “ultrapase” que debemos a JAM. No he traído para hablar ninguno de los dos términos, que requieren una o varias intervenciones en sí mismos, sino lo que se produje entremedias.

Comienzo con los cárteles inaugurales del pase en la EOL. Encuentro estos informes en el Uno por Uno nº 45. Nepomiachi  y Erneta  son sendos relatores. Es entrañable leer su afán ético de hacerlo bien. : se reunían todas las semanas durante varias horas. Buscaban el agalma de cada testimonio, una formación del ics.,  como resolución singular.Estamos en 95-97.

Dicen que el cartel debe ser enseñado y convencido por el pasante. Llama la atención ahora un subrayado:” todos los sujetos eran sufrientes”. Quizá por oposición a la IPA y a sus análisis didácticos.

Dicen que los pasantes se presentan de dos maneras al pase: o bien para quitarse un peso, o bien para acceder a un efecto no calculado que les brinde esa experiencia.

Especifican una conceptualización del fin en tres puntos:

Travesía del fantasma, caída del SsS, inexistencia del Otro. Estamos en el tiempo de la metáfora del relámpago, como efecto fulgurante de la travesía del fantasma. Pero donde se producen luces, también se producen sombras. Este cartel también dice lo que faltaba en aquellos testimonios de los que no se dedujo la nominación: consecuencias de la travesía, la temática del amor, el goce femenino, el deseo del analista….

Seguimos en la misma época, 95-97, pero nos vamos a París. Tenemos dos carteles inaugurales que encontramos en el Uno por Uno nº 46. Sus más Uno son respectivamente E. Solano, del cartel D y PhilippeLasagna del cartel E.

El cartel D trabaja sobre los pilares de la creencia en el Otro que leen sobre tres ejes: el goce, el padre y el partenaire-síntoma. (97-98 es el año en que JAM dicta su seminario) Encontramos aquí un nuevo momento donde la conceptualización vira en relación al nuevo seminario.

En sus efectos el pase comporta tiempos lógicos que van más allá de su momento natural de cierre.

El cartel E, se centra principalmente en el deseo del analista. Considera este deseo como (cito)“correlacionado al sacrificio de ese otro deseo terapéutico, por ejemplo, y que se constituye sobre el fondo de abandono de un resto de goce preservado durante mucho tiempo. (ojo, no es el resto fecundo)

El pase como relámpago que no aclara sobre la dimensión pulsional que aparece después, se opone a una nueva concepción: la de las transformaciones sin discontinuidad  en el modo de gozar. Ese resto es esencial para decidir una nominación. Qué hacer con él. Ese resto no debe ser considerado como lo no analizado, sino más bien como lo analizado y hay que vincular este resto con el deseo del analista y su necesaria impureza.

Ahora avanzamos en la fecha 97-99 y estamos en los carteles de la EEP. Tiempos de crisis. En 2000 se crea nuestra Escuela en España y recoge estos informes el nº 1 de la revista “el psicoanálisis”

Cartel D2

La novedad aquí es que se introdujo el pase a la entrada para acceder a la Escuela como miembro. La condición para entrar es que haya habido análisis, con lo que el cartel quiere escuchar en el relato del testimonio  que al menos en un momento el analista ha desbaratado la defensa del sujeto. Cuando hay análisis el sujeto dará testimonio de que se tocó el ics. como invención y no ya como repetición.

Cartel E2

Dicen de sí mismos: laboratorio de crisis de la AMP. La relatora y más uno es Lucía dÁngelo.

Este cartel se pronunció poniendo el énfasis más en el cálculo anticipado y los efectos subjetivos que la nominación AE comporta  que en los rasgos clínicos del pasante. Es decir, apuesta por una transmisión y una enseñanza.

Hay que evitar mantener una posición dogmática sobre el fin porque se pierde la escucha de lo particular.

Pase 1 Dispositivo institucional de la Escuela.

Pase 2 Experiencia clínica.

Pase 3 Consecuencias clínicas para la Escuela.

La ordenación lógica en pasos será:

  1. Construcción del fantasma y final terapéutico (no se ha extraído el objeto al no atravesar la pantalla))
  2. Atravesamiento del fantasma y extracción de objeto a como plus de goce. Si se deja el análisis aquí, no se elaboran las consecuencias pulsionales.
  3. Pasaje de analizante a analista. El nuevo vínculo con el Otro se puede leer como efecto subjetivo producido por la experiencia analítica misma.

La identificación al síntoma ya está en lo deseable que se produzca.

 

Nueva época 05-07 Cartel D5, publicado en “el psicoanálisis nº 14”

Hacen constar de nuevo lo que ya estaba dicho. Travesía del fantasma y conclusión del análisis no coinciden porque hay que encontrar una nueva solución/arreglo con el goce y eso lleva un tiempo.

La reducción del ics. transferencial al ics. real concluye en otra perspectiva del final de análisis y es lo más difícil de transmitir.

El pase transferencial está vinculado al saber, mientras que el pase real está vinculado al cuerpo y a la pulsión. Existe una tensión entre ellos. Entre el saber y el objeto “a” se abre un vacío donde puede aparecer el síntoma que dé lugar a la nominación.

En noviembre de 2009 se produce un acontecimiento. Se le llama el acontecimiento de París. A raíz de las  38 JJ de l´Ecole, JAM lanzó el debate sobre el pase. Todos los elementos del dispositivo son puestos en cuestión y se aligeran de la inercia que los mortifica. A continuación se vivifica el pase y se piden demandas. Se convoca el primer colegio del pase para la ELP y se establece un reglamento que aprueba la Asamblea en 2011. ¿recuerdan?

El cartel D7 09-11 publicado en E.P. 26 no hace una enunciación colectiva. Cada miembro hace una reflexión personal de lo que los testimonios le han enseñado.

Traigo algunas de ellas que nos enseñan a nosotros también: Aun siendo un dispositivo de evaluación, está concebido para dar lugar a lo más singular de cada uno. Otra: Final de análisis en la perspectiva del sinthome.

Otra de otro miembro: Lo nuevo en las nominaciones era lo más singular del pasante, su manera de gozar deducida del alcance de lalengua sobre el cuerpo. A este miembro del cartel le surge una pregunta que pone al trabajo: lo singular no tiene por qué hacer vínculo.

Y aun otro: el dispositivo es sin garantía pero desprovisto de saber obturador, puede alojar lo real de cada testimonio.

Y por  último: un psicoanalista es alguien que goza de una tal manera que hace hablar a su analizante del goce que lo causa.

 

Y ya nos vamos a 2010-11 donde se establece una comisión del pase que engloba dos carteles, los A10 y B11, de la que formaban parte entre otros JAM y E. Laurent. Se sobreentiende que son carteles francófonos.  Lo encontramos publicado en Freudiana 71. El modo de presentación es un relato coral. Me detengo un poco más en estas informaciones porque son lo último en el momento de escribir este trabajo,le derniercri.

Nos encontramos con el pase como contrario a todo saber institucionalizado, de manera que se produzca el efecto de sorpresa en el cartel.

Hay que producir una reducción extrema porque no se cuenta todo el análisis. Se da testimonio de la lógica de un fantasma, de la inercia de un goce, de su franqueamiento, de la persistencia de restos. Se extrae de allí un hilo rojo.

Dar cuenta de un análisis, la trayectoria del relato está suspendida de cuatro polos. Construcción, demostración, nominación y separación.

El pasante hará resonar como un eco algo que no puede decirse sino como sueño, agudeza, olvido, metáfora. Se difumina persona e historia, queda un trazo, un dibujo, una silueta. En palabras de Lacan en su Sem. VIII: “sueño de una sombra, el hombre”

En la “Proposición…” se describe una fuerza obtenida del atravesamiento del plano de las identificaciones, diferente de la singularidad obtenida por la identificación al síntoma, o sea, modo de gozar singular. El término que JAM propone en oposición a travesía, es reducción. Lo irreductible del goce.

En la última versión del pase la dimensión de imposible y de incurable se desliga de todo triunfalismo normativo e ideal. La prueba del deser que sufre el analista del pasante conlleva todas las modalidades de la caída del SsS atraviesa todos los testimonios y la emergencia del deseo del analista está correlacionado con su reverso,… esta soledad.

El pasaje de analizante a analista lleva consigo la pérdida de la garantía del Otro. Una “pérdida de  brújula”.

Otro elemento a considerar es el anudamiento sinthome-transferencia. Los restos sintomáticos y los restos transferenciales se anudan y en la consolidación de los restos transferenciales es donde se jugará la eficacia que el sujeto dará al sinthome y a su singularidad.

Las nominaciones Ae han estado orientadas por este anudamiento entre la dimensión clínica del síntoma y la dimensión política de la transferencia.

¿Cómo se manifiesta el final de análisis para el analizante?  El analizante se apropiaría de la manera de gozar que le hacía sufrir, pero ahora de manera satisfactoria. Ese efecto cómico de un Witz de fin de análisis es prueba de la satisfacción.

Creo que la transmisión de un Witz emitido por el pasante, transmitido por los pasadores y causando efecto en el cartel, a veces en lenguas diferentes, da prueba a la vez de lo difícil y de lo sencillo que es hacer pasar aquello que pasa.

Este informe es muy rico en datos clínicos. Os recomiendo leerlo.

 

Gabriela Alfonso, 11 de marzo 2015