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PRESENTACIÓN

Con esta cuarta sesión de trabajo concluimos la preparación de las próxima Jornadas nacionales de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP) que se celebrarán en Barcelona el 11 y 12 de Diciembre.

Como se recuerda en el texto de presentación de este espacio, para el psicoanálisis una “crisis” es una ruptura, un agujero, un desorden pero también es una oportunidad para tratar lo real.

Para esta última sesión, hemos querido poner a trabajar a esta relación entre crisis y oportunidad desde la perspectiva de la invención. También para las artes, para la creación, ¿la crisis es una buena amiga?, tomando prestada la preciosa expresión del texto de Toni Vicens; ¿la crisis es condición necesaria de toda invención, y agujero central alrededor del cual todo producto se crea?  

JOSEP MONER escritor, traductor, amante de los clásicos de la Ilustración

MANUEL RAMIREZ, editor independiente (indi cuando eso ni existía) que ha hecho del rigor y de la calidad la marca de su marca

ALVARO DE LOS ANGELES subdirector del ivam y responsable de exposiciones de un ivam felizmente renacido

CARMEN CARCELLER, psicoanalista con una extensa y sólida trayectoria clínica y docente del Seminario de Campo freudiano, forma parte de la generación que a finales de los 70 y principios de los 80 introdujeron el psicoanálisis lacaniana en Valencia

  

 

Notas para la mesa redonda.

SABER LEER  para SABER HACER

 Lo que hemos aprendido ya es que las crisis no son ni anomalías del sistema ni fallos de estructura sino efectos de lo real. Esta es la paradoja. Los ideales de la ilustración de PLENITUD, de AUTONOMIA y de TRANSPARIENCIA tanto individuales como colectivos se han demostrado meras ilusiones. Tal es el signo de lo contemporáneo. 

¿Qué hacer con eso? Se puede negar, se puede llorar, o se puede aprehender poniendo a trabajar esa experiencia de pérdida. La Ciencia y la Religión son dos formas de ese no querer saber; el psicoanálisis, las artes, la creación son experiencia que colocan ese agujero en centro de su hacer, que buscan hacer con eso algo.

No hay ciencia de lo real tal es el sapo que la condición humana nos da a tragar; no hay ciencia de lo real pero sí hay modos de SABER-HACER con eso 

En el corazón de lo humano late el agujero de lo que escapa a toda ley, “los troumaines” decía Lacan, los agujerhumanos por seguir el juego del neologismo. En el corazón del ser no está el ente sino el agujero tal es la experiencia de la ex-sistencia. 

 

UIRGENCIA Y CREACIÓN: 

La creación exige la urgencia subjetiva, un cierto nivel de urgencia: no hay creación sin desazón, sin un cierto nivel de angustia, sin que el cuerpo inscriba los signos de esa tensión, el ser se pone en juego con su carne y con su hueso, si me permiten la expresión.

La creación está hecha de repeticiones y hallazgos, de caminos trillados y de irrupciones sorpresivas, de dos pasos hacia delante y de un paso hacia atrás. De vueltas y revueltas alrededor de lago que se busca y huye, que se encuentra pero se desvanece. Tal es su naturaleza. La creación es con el cuerpo. 

Las explicaciones sobre los procesos creativos han tomado dos direcciones básicas: la primera sería de carácter deductivo y consideraría que se trata de un proceso transparente que se puede recorrer por pasos sucesivos y necesarios a imagen y semejanza de la matemática; fueron los ingenieros quienes promovieron estas metodologías como modo de generar los nuevo; su reinado marcó los dos primeros tercios del siglo XX. La segunda, sería más de carácter inductivo, aceptan que una parte del proceso creativo es opáca pero mantienen que hay una correlación necesaria, directa entre la información inicial y los resultados obtenidos. Este modelo promovido desde las ciencias sociales, reina desde el último tercio del siglo XX. 

Estas explicaciones ignoran, no quieren saber 

La función del tiempo en la lógica del acto. Entre pensamiento y acto solo hay salto

El tiempo de concluir toma siempre una forma precipitada, incluso forzada, externa, si quieren.

Localizar de qué se trata en la maraña de referencias buscadas, de intenciones supuestas, de influencias ignoradas toma la forma de un relámpago, de un instante luminosa que se impone diáfano a la mirada pero que se  apaga en un tiempo de luces y claros que sólo la angustia precipitará. 

La angustia toma dos formas: la angustia que paraliza, que inhibe pero también está la angustia productiva, la que hace hacer la que permite ir más allá de la fascinación por el horror, por la impotencia o por la imposibilidad.

 

Xavier Giner