
En este Encuentro con otros decires, bajo el auspicio de la Biblioteca de Orientación Lacaniana de Valencia (BOLV), tenemos la oportunidad de interrogarnos sobre la obra de la artista visual Ana Roussel.
Ana Roussel ha realizado un número considerable de exposiciones, tanto individuales como colectivas. En esta ocasión rescato algunas de ellas: Autorretratos, Sala 30 MACVAC (2025); azul, Las tres negras. Valencia (2025); Yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos, Centre Cultural La Nau. Valencia (2021); Bienal de Valencia Ciutat Vella Oberta, Museo de la Ciudad. Valencia (2019); I Posquin You, Centro del Carmen de Cultura Contemporánea (CCCC). Valencia (2017); Est-art space. Madrid (2025); Lisbon Book Art Fair (2024).
En esta ocasión, podremos adentrarnos en los recorridos de una invención que toma forma a través de grabaciones en blanco y negro. Y esta es la primera peculiaridad: la ausencia de color. La autora hace de esta elección un modo de encuentro con la textura de la imagen, con el grano que dota de tacto a la imagen. ¿Qué implica, entonces, que una imagen tenga textura gracias a la ausencia de color? ¿Por qué un cuerpo retratado a través del blanco y negro en una época donde los colores predominan?
Nos encontramos, por tanto, con un tratamiento del cuerpo en movimiento, pero un movimiento tomado por el recorte. La autora realiza extracciones de instantes concretos de estas secuencias donde aparece ella misma, rescatando aquellos gestos y movimientos en los que hay tras de sí un punctum (término que tomo de Roland Barthes).
Los recortes, la extracción del gesto, arrebatado al rodaje en movimiento de su cuerpo, conducen a la autora a plantear interrogantes sobre la vivencia del cuerpo en la actualidad.
Es más, este cuerpo es un cuerpo sin rostro. “Es un cuerpo que puede ser el de cualquiera”, parafraseando a la autora. Pero este cualquiera no tiende a un universal; más bien es un “cualquiera” tocado por ese gesto. Un gesto que capta la mirada, el instante de ver. Es decir, un “cualquiera” que esté dispuesto a mirar.
La imagen, el movimiento, el cuerpo y el recorte son los elementos que atraviesan este trabajo del gesto y del acto. Un gesto que precipita la aparición del campo de la mirada.