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PIPOL 7 : ¡VICTIMA!

     “ Algunos apuntes sobre mis  impresiones”

                                                    Bruselas 04 y  05 de julio 2015

                                                                      Francisco Hernández Díaz

          De las impresiones de este Pipol 7 bajo el lema o tema de ¡Victima! me he quedado con aquellas que me parecen interesantes e intento dejar de lado la incomodidad que me podía producir el no poder asistir a escuchar otras ponencias y/o casos por razones obvias, como es la de no poder ubicarse uno en dos o más lugares al mismo tiempo…

      De modo que se imponía como siempre en estos casos una especie de principio de realidad y un no todo es posible oír y quedarme a la espera de la publicación de Pipol 7…

      Con ese buen estado de ánimo, asistí cual alumno aplicado a los lugares que tenia asignados por la organización…No obstante, bien es verdad que, en función de los temas y ponentes que me interesaban, cambié de sala en un par de ocasiones, siempre con la previa demanda y permiso concedido de los organizadores…

          Pues bien, sin más preámbulos entro  en materia.

         Dado que Paco Roca ha tenido la deferencia de enviarme previamente su trabajo – lo que le agradezco de verdad- ello me ha facilitado mi tarea en lo que se refiere a ese recorrido general por los dos días de sesiones, así como no volver sobre puntos importantes que él ha expuesto y que a mí también me lo parece que lo son, como por ejemplo la ponencia del Presidente de la AMP Miquel Bassols titulada “ La técnica, la religión y sus victimas”.

          Dicho lo cual, debo decir que la cuestión epistemológica de saber si “Victima” es o no un concepto es algo que hasta la fecha no me había preocupado demasiado.

          No obstante, sí que me parece oportuna la manera como Jean Daniel Matet ( Presidente de la Eurofederación de Psicoanálisis, que fue quien hizo la apertura del domingo por la mañana, y luego por la tarde intervino como interlocutor ante Alexandra Laignet-Lavastine, autora del libro “El pensamiento extraviado” ) , define victima. Lo hace de la siguiente manera:

        “Victima es un significante de uso múltiple en la modernidad consumista, y como tal significante está profundamente ligado a la acción del capitalismo global y de su socio el neoliberalismo, por lo tanto, los efectos reales sobre el sujeto son más que benignos y muy complejos, de hecho hoy, en las sociedades occidentales, hay más ansiedad y depresión que hace cincuenta años ”.

         Me parece interesante e imprescindible  cómo el psicoanálisis lacaniano sigue muy de cerca los trabajos de Freud relativos  a las manifestaciones de los malestares de la cultura o de la civilización. Podemos citar entre otros ejemplos recientes, El Congreso de Fundación de la Euro Federación de Psicoanálisis, en Bruselas, 2 y 3 de julio de 2011, bajo el tema ¿Existe la salud Mental? ; o el trabajo que se realizó con ocasión de,  “Hacia el IX Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, que bajo el tema “Un real para el siglo XXI”, tuvo lugar en Paris en abril de 2014…; O mirando al futuro cercano, las próximas Jornadas de la ELP en Barcelona los días 12 y 13 de diciembre 2015, bajo el tema “Crisis: ¿Qué dicen los psicoanalistas?”.    

        Tiene pues  interés saber cernir el campo de operaciones desde el cual es posible abordar este fenómeno social y psíquico, bajo el significante victima, que es el que nos ocupa hoy, es decir, saber cómo enfocar desde el ámbito social la estructura de poder económico y político que produce y genera objetivamente, en la realidad concreta, tangible y visible, la pareja verdugo-victima, a veces bajo la forma sádico-masoquista. Esto nos lleva a tener en cuenta la historia de la estructura geopolítica que provoca los acontecimientos de guerras, a cual más infernal: Por ejemplo, en Pipol 7 se trató por parte del periodista de Europa 1 Didier François el problema que se vive en Siria. Pues bien, los refugiados sirios actuales y los españoles de 1939 son dos hechos palpables de las atrocidades que sufrieron y sufren objetivamente personas y grupos de población, victimas de situaciones que no han creado y que son doblemente victimas cuando caen en manos de las mafias que se encuentran al paso… Tenemos dramáticos ejemplos estos días con los sirios que huyen de su país en guerra y son atrapados por las mafias en la frontera –en una tierra de nadie- entre Serbia y Hungría, en su intento de llegar a la Unión Europa, mientras ese mismo poder Europeo dilata el tiempo al cicatear con el número de refugiados que puede acoger cada país, es decir, la cantidad de población, árabe o cristiana, que necesita como mano de obra…Es terrible lo que le pasa a esta población siria que en pocos días ha pasado de ser ciudadanos en su país para en el mejor de los casos convertirse en refugiados y en caso de no conseguirlo peligran de convertirse en emigrantes sin papeles, en situación ilegal al borde de ser tratados como delincuentes potenciales o terroristas infiltrados que han aprovechado el caos y la confusión para entrar en Europa…

         Es un panorama un tanto Kafkiano si se tiene en cuenta que – bajo el eufemismo de crisis humanitaria- asistimos a un escenario televisivo que no altera lo más mínimo la conciencia ni la paz hogareña de millones de teleespectadores, sumidos en una suerte de inhibición e impotencia, cuando no de indiferencia… 

         En relación con ese contexto, en el plenario del domingo por la tarde y dentro del espacio “En la radicalización”, Eric Laurent tuvo una conversación con Antonio Di Ciaccia, moderada por Marie-Hélène Brousse, donde calificó la guerra (la de 1914, 1936, 1940,…2015) “como la brutalización del ser humano”.

        ¿Qué responsabilidad tienen los niños y ancianos victimas de caer en esa situación infernal y padecer sus consecuencias?

        El sábado, en las jornadas se expusieron ejemplos de casos de victimas que se dan – en tiempos de paz-  en el ámbito familiar y laboral (victimas de genero, de niños y niñas , de ancianas y ancianos, contratos laborales infravalorados, etc.), en suma, casos de victimas en los sectores de población más vulnerables. Esto nos llevaría a abrir otra vertiente de la cuestión como es la relación que puede haber en el propio sujeto, entre su situación de vulnerabilidad y su responsabilidad.

        En ese sentido, me parece muy pertinente un texto de Alan Rowan preparatorio de Pipol 7 titulado, “Victima: la triple pena”.  “En síntesis –dice- hay tres maneras, entre otras, en las que el sujeto moderno se encuentra así mismo en el lugar de victima, que son: la mentira, el perjuicio y el engaño:

         -La mentira, hunde sus raíces en la idea de igualdad, es decir, de que todos tengan las mismas oportunidades…Pero en realidad, vivimos en sociedades profundamente desiguales en las que ‘el accidente del nacimiento’ determinará aspectos fundamentales de la vida del sujeto…

         -El perjuicio: aquí se puede constatar cómo el poder y las decisiones políticas que toma el capital causan perjuicios a los individuos y a las comunidades, pero rara vez esas decisiones son vistas como perjuicios, más bien se presentan como calamidades similares a desastres naturales, es decir, como erupciones de real que excluyen al sujeto…

         -Y el engaño: este significante gira en torno del tema de la responsabilidad, y de cómo el poder neoliberal pervierte algo tan central en la practica psicoanalítica, en la medida en la que induce al sujeto a aceptar la responsabilidad individual de las condiciones de su vida sobre las cuales en realidad tiene poco o ningún control…Hay una reubicación perversa de la responsabilidad por medio de una manipulación ideológica intencionada de la experiencia subjetiva…Hay engaño en el plano de lo que es posible o necesario cambiar.”

         En este contexto sitúo la intervención que, en el debate tras la ponencia de Pablo Villatte, “Victimas del cinismo”, hizo Rosa Maria Calvet en calidad de asistente en la sala: “ Si el Otro no existe, crece el cinismo”. Con esa aseveración se concluyó la sesión de trabajo.

       Antoni Vicens también hizo referencia al cinismo cuando, el domingo, expuso “La carta Guernica”. A la pregunta que formuló, a saber, ¿Cuál fue la transgresión de Guernica?, la respuesta que se dio es que el poder responde intentando que ni siquiera se pronuncie la palabra Guernica, ante lo cual Antoni Vicens planteaba si eso es “un olvido culpable o más bien cínico”. Por su parte el Presidente de esa mesa,  Gil Caroz opinaba que, “No se trata de un olvido, sino del intento de borrar el acontecimiento, de borrar el hecho mismo”. (Traducción propia). Cosa que le vino muy bien a Antoni Vicens para poder rematar la idea diciendo que,  “ hay que luchar contra la certeza del historiador, hay que posicionarse ante el discurso petrificado que forcluye ”.

       En cuanto al goce, señalar que Eric Laurent planteó el hecho de que vamos “ hacia una radicalización del goce fuera de la civilización”, fuera de la ley, un goce sin ley, en alusión a la caída del Nombre-del-Padre.  Y en la misma línea, Reginald Blanchet, en el espacio “Victimas sacrificiales”, se preguntaba si “el psicoanálisis puede ser el contable de los nuevos goces”, y acto seguido afirmaba que “los goces absolutos son agujeros negros ”. (Traducción propia).

     No quisiera acabar este breve recorrido por las Jornadas de Pipol 7 sin destacar brevemente dos aspectos más que están  muy cercanos uno del otro:

       Por un lado, desde el plano de la subjetividad, nos podemos plantear ¿qué escucha se puede hacer (o qué escuchar ) de los relatos de casos presentados?, es decir, cómo el sujeto del relato elabora, parafraseando a Kierkegaard, su significación subjetiva en una relación consigo mismo y con el otro / Otro… Citando a Ortega y Gasset, podemos considerar que “uno es uno y sus circunstancias”, de tal manera que aquí cabe tener en cuenta cómo uno subjetiviza esas circunstancias y hace suyo ese proceso de subjetivación existencial del que habla Kierkegaard, o se responsabiliza de él, es decir, cómo se responsabiliza del hecho de existir ahora y ahí en el mundo que le ha tocado al sujeto bregar.

       Por otro lado, mencionar una intervención que me causó una agradable impresión e interés y que la podemos relacionar con el punto anterior. Fue cuando en el debate del caso  “Victima del autismo del hijo”, que presentó Marta Serra, un caso, dijo, “muy refractario a un trabajo inconsciente”, ella misma manifestó hacia el final del debate que “en el encuentro con un sujeto que sufre, siempre me planteo qué posición ética adopto para localizar su posición de sujeto”, el sujeto del inconsciente.

 

  Actividad en la Sede de la E L P, Valencia, 16 septiembre 2015