Espacio clínico central de la C. Valenciana «La práctica analítica: una clínica de las sutilezas». Título de la sesión: La orientación hacia lo singular.
En esta ocasión he trabajado sobre los capítulos 5 y 6 del curso de Miller Sutilezas analíticas titulados: Clínica del sinthome1 y Singularidad2.
Extraigo algunas cuestiones que plantea Miller a lo largo del texto:
“¿Hasta dónde hay que dejarse llevar por la perspectiva del sinthome?”3
Si, como nos dice el autor, esta perspectiva no anula las anteriores, quiere decir que empezamos por el sentido. Siguiendo las lógicas de Freud lo primero que nos encontramos es con el desciframiento del inconsciente.
“¿Qué es la clínica?”4
Miller se apoya en el artículo Clínica bajo transferencia, escrito de 1982 a dos años del fallecimiento de Lacan, donde dice: “¿qué es la clínica psicoanalítica? Un saber determinado, de punta a punta, por las condiciones de su elaboración, es decir, por la estructura de la experiencia analítica que, desde hace alrededor de diez años, se denomina discurso del analista”5. En realidad, la clínica solo puede ser el saber de la transferencia, el saber supuesto que se vuelve transmisible.
“¿Cuáles son las clases clínicas que encontramos en el psicoanálisis?”6
Vamos de la mano de la lógica a lo largo de estos capítulos para entender un poco más sobre los cuantificadores que usó Lacan: lo singular, lo particular y lo universal. Lo particular es lo que permite formar las clases clínicas, ya que lo particular es lo que se comparte con algunos, distinto por tanto de lo singular y de lo universal por otro lado.
A mi modo de ver, las clases clínicas orientan al analista sobre la estructura del sujeto que viene a la consulta, podemos pensarlo en el sentido de la prudencia del analista. Así como es aconsejable suspender el saber sobre otros casos, el analista, aunque la estructura sea evidente, debe ser prudente.
“¿Estas estructuras clínicas son del orden del saber inscrito en lo real?”7
El analizante cuando comienza un trabajo de análisis hace su relato, lo ordena por medio de la asociación libre. En lo que le ocurre interviene el azar, lo imprevisto, que se ordenará por medio de la repetición de tal forma que la contingencia se transforma en articulación. Así es como el azar cobra sentido. Lo que se produce es la entrada de estos elementos del azar, de lo contingente, en la estructura y en la trama del sentido y me parece que es aquí donde se encuentra el saber inscrito en lo real. Se trata de extraer, de depurar al máximo esos elementos de azar previo que configuraron el destino del sujeto y esto por medio de la interpretación que apunta al fuera de sentido. Tal y como dice en la página 90 del texto: “La interpretación se propone deshacer la articulación de destino para apuntar al fuera de sentido. De modo que es una operación de desarticulación”8.
Miller nos recuerda como inventa Lacan el término sinthome para Joyce en el apartado Desabonado del inconsciente9. Vamos un momento al artículo Joyce el síntoma donde Lacan dice: “Soy lo bastante amo de lalengua, aquella llamada francesa, por haber alcanzado en ella lo fascinante de testimoniar respecto del goce propio del síntoma. Goce opaco por excluir el sentido”10.
¿no nos está indicando aquí Lacan que en la lalengua de cada uno es donde se encuentra lo más opaco al sentido, lo más sinthomático, lo más singular del goce?
“¿Qué es un analista en la clínica del sinthome?”11
Es necesario salir de la lógica significante (donde se articulan deseo, demanda, necesidad y pulsión) en la que el goce aparece como una perturbación, para llegar al goce del cuerpo atravesado por el significante más bien del orden de lalengua que del lenguaje articulado. Aquí es donde entra el concepto de sinthome, modo de gozar absolutamente singular y fuera de sentido.
La clínica del sinthome es una clínica plana, en la que no se distingue síntoma y fantasma y lo que prevalece es dar vueltas en círculo (las vueltas del análisis). Cuando Lacan extrajo del fantasma y de la pulsión el concepto de goce se encaminó hacia el concepto de sinthome. Es el paso del placer homeostático al modo de gozar absolutamente singular e irreductible. El análisis despeja lo incurable. Este es un cambio importante puesto que ya no se trata del silencio de los órganos, de un supuesto equilibrio, sino que más bien hay un goce irreductible que insiste y puede no ser algo del lado del placer.
Volviendo a Joyce lo que destaca Lacan es que él supo encarnar su sinthome, encarnar no es identificarse a su sinthome, se trata de la obtención de un estatuto que ya no es susceptible de transformación y la clínica del sinthome es una invitación a tomar este punto de vista sobre el sujeto en análisis. Más aún, adoptar el punto de vista del sinthome es saber que hay lo que no cambiará.
Entonces, un analista en la clínica del sinthome es un sujeto que ha percibido su modo de gozar como absolutamente singular, como fuera de sentido y puede llevar a otros hacia allí.
Ya para terminar señalaré que hay dos momentos en la práctica:
- Un primer momento de desciframiento del inconsciente en el que el análisis recurre al sentido para resolver el goce. Aquí estamos en el sentido común que se alcanza tras la resolución del Edipo, por medio de la significación fálica. Tal y como lo dice Miller “la metáfora paterna resuelve el goce por el sentido común: cada vez que algo nos conmueve, que nos emocionamos, que eso nos dice algo, el falo está en el asunto, es el emblema del sentido común”12.
- Un segundo momento de la práctica es la orientación hacia lo singular. Aquí se trata del goce que excluye el sentido: “es el goce que no se deja resolver en la significación fálica y que conserva de este modo una opacidad fundamental”13. Se trata del goce propio del sinthome.
En un análisis están presentes los dos momentos: se empieza por el sentido, la exploración del inconsciente y sus formaciones, cuyo principio es que el síntoma tiene un sentido y eso llega a un tope donde eso no le habla a nadie. Sería como ir de un acontecimiento de lenguaje a un acontecimiento de cuerpo, o pasar del inconsciente como saber al inconsciente como goce.
La cuestión que yo lanzaría a la conversación, que es lo que nos pone al trabajo en las distintas sesiones que estamos teniendo es:
¿cómo operar en la clínica desde la perspectiva del sinthome?
Raquel García Ferrer
- Miller, J.-A. Sutilezas analíticas. Buenos Aires: Paidós, 2014, pp.83-96.
- Ibíd., pp. 97-107.
- Ibíd., p. 83.
- Ibíd., p. 83.
- Miller, J.-A. “Clínica bajo transferencia”, Clínica bajo transferencia ocho estudios de clínica lacaniana. Buenos Aires: Navarin, 2006, p. 5.
- Miller, J.-A. Sutilezas analíticas. Óp. Cit., p. 84.
- Ibíd., p. 88.
- Ibíd., p. 90.
- Ibíd., pp. 90-93.
- Lacan, J. “Joyce el síntoma”, Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 596.
- Miller, J.-A. Sutilezas analíticas. Óp. Cit., p. 95.
- Ibíd., p. 105.
- Ibíd., p. 105.