Existe la sensibilidad no la gramática(1)
“Perfect days” la película de Wenders está realizada de un modo caleidoscópico, llena de detalles sutiles que se deslizan suavemente permeando lentamente la sensibilidad del espectador. Es todo un homenaje a Yasujiro Ozu, director de culto para las nuevas generaciones de cineastas alemanes y franceses.
Leyendo las múltiples entrevistas que le hicieron a Ozu nos damos cuenta de cómo Wenders ha captado el espíritu y el deseo singular que animaba al director japonés y lo ha llevado a su particular interpretación. Al leer lo que en aquellos años decía Ozu sobre su cine, me evocaba directamente escenas de la película que hoy comentamos. Escenas en donde la contención, la elipsis y la alusión nacen de la sensibilidad expresiva de ambos directores.
Destacaré uno de los muchos ejemplos, el detalle del reloj de pulsera que hay en la repisa de la entrada en la que están las llaves, y las monedas. Entre semana, los mismos movimientos de recoger por el mismo orden estos elementos menos uno, el reloj. Solo en fin de semana lo coge.
Qué mejor ejemplo de elipsis, de contención y alusión al cambio de valor que tiene el tiempo para él. Sin la repetición no se destacaría ese carácter de separación temporal que sugiere la singular sensibilidad del personaje de Hirayama.
Como planteaba Ozu, “La elipsis no se ve en sentido literal, sino en relación con el ritmo y el tono de la tensión dramática de la película. Se trata de hacer que la atención del espectador se concentre en el detalle de un determinado elemento, prescindiendo del resto. No es, por tanto, una cuestión de apariencia sino de sustancia”. ( 2)
Es esa sustancia que Wenders ha captado con el valor de las pequeñas cosas cotidianas en las que va discurriendo la vida del protagonista y cómo se entreteje con ellas. Con fluidez como el agua que se desliza por un río y que adopta diferentes movimientos según el lecho por el que discurre
Como el mismo Ozu confiesa “tengo también un lado inclinado al disfrute que me confiere un tono cómico natural”. (3 ) Es lo que vemos en cada inicio del día de Hirayama, en el que la rutina se intercala con el cuidado de sus pequeños esquejes y la satisfacción de recibir la luz cuando sale de casa. O el movimiento de las hojas de un árbol que mira con una sonrisa mientras espera que el baño se desocupe. También cuando se levanta por las mañanas y ve el árbol desde su pequeña ventana…son dos de los muchos momentos en los que, la brevedad de la satisfacción, aportan su intensidad singular Pequeñas impresiones que permanecen en nosotros.
En las entrevistas sobre su cine, Ozu destacaba lo siguiente: “Lo más importante, lo primero que pienso cada vez que ruedo una película, es que con ella quiero reflexionar a fondo sobre algo y recuperar la humanidad que la gente tiene por naturaleza. Tal vez suene abstracto si digo que lo que quiero plasmar es la humanidad, ese calor humano que me conmueve…Siempre lo he tenido en la cabeza, y eso es lo que me gustaría conseguir”. (4)
Esa humanidad que llenaba en los años 20, aquellos barracones para ver películas mudas y en las que él quedaba absorto a pesar del dolor de cabeza que le producía el ambiente cargado, lo que no le impedía entrar una y otra vez porque dirá “aquella cosa extraña, llamada cine, ejercía sobre mí una especie de poder mágico”. (5) Muchos años después, ese poder mágico que ejerció sobre él, el cine, lo definirá “como ese conjunto de impresiones que luego permanecen”. (6)
El cine de Ozu, las impresiones que permanecieron en Wenders y que dieron lugar a Perfect days evocan “esa enigmática vertiente eficaz del amor” que Lacan en el Seminario 24, plantea del amor como significación vacía y causa de invención… El agua siempre acompaña a lo que permanece de la contingencia: Hoy es hoy, La próxima vez será la próxima vez. O “¡Vamos a jugar a pillar las sombras!”
En las últimas secuencias de la película, cuando suena la canción de Nina Simone “I feel good” percibimos las diferentes resonancias que en el rostro de Hirayama han tenido los últimos encuentros. La sobrina con sus preguntas, la hermana y el dolor de una elección. También el amor y la muerte con el contrapunto del juego de pillar las sombras.
Wenders lee bien a Ozu cuando este, a propósito de la música planteaba que, “si se utiliza la música para dar énfasis a la escena, esta se vuelve de mal gusto. Una música ligera en una escena triste, al contrario de lo que se piensa, puede aumentar el tono trágico”.
Y prosigue con un momento que vivió cuando estaba alistado en la guerra chino-japonesa: “Estaba en primera línea. Junto a la trinchera había un árbol de albaricoques con flores blancas bellísimas. En un determinado momento empezaron a llover proyectiles de los morteros que caían silbando. Con los vaivenes del viento las flores blancas comenzaron a soltarse y caían al suelo danzando suavemente. Era una imagen bellísima. Contemplando aquellas flores pensé que se podía representar la guerra también así. Y este es otro ejemplo de la relación entre la música y las imágenes”. (7)
El cine es un conjunto de impresiones que luego permanecen, decía Ozu. El encuentro del joven Wenders con el cine de este directos japonés y su sensibilidad singular, quedaron a la espera de una contingencia que posibilitó el momento de concluir en “Perfect days”. La contingencia del encargo de un documental sobre los baños públicos en Tokio trajo de nuevo esas impresiones que habían permanecido dando lugar a un homenaje con estilo propio, pero con una sensibilidad de tratamiento muy afín al mundo de Ozu
El director de orquesta, Barenboim aludía al coraje y a la decisión de una interpretación que se precie cuando, “Como tantas cosas en la vida, la idoneidad de una decisión está vinculada de forma inevitable con el momento en que se toma” (8) Y este momento de la decisión, me parece, que refleja tanto al Wenders espectador-director como al personaje de Hirayama. Ambos en un momento encuentran la idoneidad de una decisión. Ambos eligieron un no, a la gramática del Otro, que se abrió a un sí, al Eros de los divinos detalles.
Margarita Bolinches
Referencias bibliográficas
- Ozu, Yasuro. Artículo “La gramática del cine” Recopilación “La poética de lo cotidiano” Ed. Gallo Nero, 2023.
- Idem
- Ozu, Yasuro. Artículo “Las manías mías”. Recopilación “La poética de lo cotidiano”. Edit Gallo Nero, 2023.
- Ozu, Yasuro. Artículo “Me gustaría retratar la flor de loto en medio del barro”. Idem
- Idem, Artículo “Yo, director en miniatura”. Idem
- Idem, Artículo “Una película está hecha de…” Idem
- Idem. Articulo “Conversaciones sobre mi oficio”. Idem